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viernes, 8 de julio de 2011

'Tigres' en Casa

Esta entrada se la dedico especialmente a mis dos pequeños 'tigres' de la casa que a pesar de ser tan trastones y lo dejan todo patas arriba (sobretodo cuando estoy yo, no sé porqué se tranquilizan más cuando no estoy. xD) son adorables y los quiero muchísimo. Y a los otros dos que tuve hace un tiempo; siempre os recordaré. :3

Yo no sabría decir si soy más de gatos que de perros, porque ambos me encantan. Aunque tener un gato no requiere de tanta atención como los perros. Pero mientras los perros son muy leales, obedientes y cariñosos, los gatos son muy suyos, independientes, interesados y ariscos. O ese es el prototipo que menciona todo el mundo.

Desde mi punto de vista, del mismo modo que hay de todo en el ser humano, en los animales no es menos.


Desde pequeña siempre me han gustado los animales y recuerdo haber tenido de varios tipos. Mi madre siempre me decía que si por mí fuera, traía un zoo a casa. xD

Recuerdo con mucho cariño dos tortugas, bautizadas como Donatello y Michelangelo (o como se escriba). Sí, vienen de las Tortugas Ninjas; de niños nos encantaba. La primera murió, no recuerdo de qué. Y la segunda al cabo de los años, mi hermano mayor la llevó a Barcelona a un lugar donde críaban tortugas, porque ya era muy grande y no había espacio para ella.
También recuerdo peces naranjas, pero el pez negro de mi madre se los comió. ó___ò
No fue una visión muy agradable...
De hecho, los peces no es algo que tendría como mascota el día de mañana. Nunca me ha acabado de convencer. Igual que los pájaros. Estos me encantan pero, y aunque estén acostumbrados a la jaula, no me gusta verlo entre barrotes.
Con los hamster me pasaba tres cuartos de lo mismo. Además no sé qué ocurría pero según mi madre, se me morían todos....... De esos recuerdo uno en especial de mi abuela, lo cogí en mis manos. Recuerdo que estaba regordete. Y de pronto, sin más, empezó a respirar con dificultad y se murió en mis manos abiertas de par en par. No supe cómo reaccionar. Se lo enseñé a mi abuela que no paraba de preguntarme qué había hecho mientras yo contestaba 'Nada."
Y otro hamster más grande de una amiga. Estábamos jugando (quien dice jugar es tenerlos en las manos o cerca para verlos) con sus 4 hamsters en el balcón. Un balcón con barrotes pero que por la parte de abajo habían estado tapando con macetas. Pues el que yo tenía se me escabulló por entre las macetas (no sé cómo) y acabó estrellándose al suelo desde un 5º piso. U_U...
Vaya karma tengo con ellos... Aunque con el último hamster fue otra cosa, pero es algo que comentaré en otra entrada.

Sé que por estas cosillas, me va a costar dejarle/acoger animales a los niños, porque no tienen la conciencia y responsabilidad que los adultos. A menos que estés ahí encima vigilándole y enseñándoles etc. Algo que conmigo no fue así.

Pero bueno. Sí, también tuve perro, por si alguien se lo pregunta. Al que llamamos Yaky, pero cuando nos echaron de casa y tuvimos que vivir forzosamente con mi abuela, mi abuelo no lo quería en casa y se lo llevó al huerto. De allí pasó a servir a un pastor.


Realmente, a pesar de haber tenido animalitos, nunca había pensado en tener ningún gato. Ninguna razón en especial. Hasta que llegué al instituto donde una amiga me comentó que su gata tuvo gatitos y me ofreció 1.
Ipso facto me ilusioné. ¡¡¡Me encantaría tener un gato!!! dije. Pero convencer a mi madre de tener uno fue lo más costoso. Por razones que sólo ella sabe, odiaba que los animales soltasen pelo. (no recuerdo si se quejaba del perro, pero bien que lo tuvimos... hmmm).

Pero al cabo del mes, accedió y me traje a casa un gatito gris con las patitas blancas, apodado Calcetines por la familia de mi amiga. Yo le puse Mikan (el nombre es japonés y significa mandarina) y diréis, qué tiene de mandarina un gato gris. xDDDD Es algo curioso.
Mi madre quería ponerle Tom, porque era como el de Tom y Jerry, entonces recordé una serie japonesa protagonizada por un gato naranja. Mikan Enikki.
El gato, al menos en la traducción catalana que escuché, el gato se llamaba Tom, y habiendo perdido a su dueño, se arrimó a un humano porque se llamaba igual. El humano lo acogió y al saber que el gato se llamaba como él, decidió ponerle Mikan. Así que yo, para que no se llamase como el de Tom, le puse Mikan. xD

Aquí os lo presento. No tengo más fotos y fueron hechas con las cámaras de carrete. (qué viejo suena eso)


Él era la mar de tranquilo. Un buenazo. Un pasota también. No mostraba especial cariño pero tampoco era arisco. Estaba ahí. Eso sí, le daba por hacerme de bufanda cuando dormía... xD
Lo peor de él: su manía con marcar territorio especialmente en el sofá y en ocasiones en mis estuches con colores. T_T
También era un problema la rara ocasión que se le aseaba porque sólo entonces daba buenos zarpazos queriendo huir.
A los 4 años cayó del balcón (5º piso) hasta abajo. En cuanto vimos que no estaba en el piso, fuimos a buscarle por todos lados; era de noche. Al final apareció debajo de un coche muerto de miedo. No parecía tener heridas, pero tal como se comportaba sabía que algo no andaba bien aunque la familia dijera lo contrario. Al día siguiente me salté incluso una clase para llevarlo al veterinario donde, aparte de clavarme 20€ por visita, no hizo nada salvo decirme que no le pasaba nada y que estaba bien. A la semana murió. El gato empezó a perder apetito e hice lo posible para obligarle a comer. Me quedé dormida con él. Cuando desperté seguí intentándolo. Fui un momento a comprar pan (tenía la panadería al lado) y al subir, él se había 'ido'. Yo no supe qué hacer, no sabía nada; no dejaba de ser una niña en "la edad del pavo". Y la veterinaria dijo que estaba bien. Desde entonces no trago muy bien según qué veterinarios...

Después de aquello no quise saber nada. Y la gente se empeñaba en darme un animal, otro gato, un perro, etc. Yo les negaba todo. Qué manía que al morirse una mascota enseguida tienen que darte otra. Una no sustituye la otra y no me va a hacer olvidar lo que ha pasado.

Pasaron 2 años; desde entonces no tuve ninguna mascota y no tenía intención de ello. Pero un día, en casa de mi tío mientras estaba con un amigo de la familia, él vino y como si algo me llamase fui hacia él.
Venía con una caja de cartón maloliente con un sucio trapo de cocina en él. Pero de pronto asomó una cabecita. Una gatita de apenas 1-2 semanas me miró y empezó a maullar. Al parecer mi tío la encontró cerca de su trabajo, abandonada ahí mismo. La mirada de mi tío hablaba por sí sola: Toma, es para ti.
Tampoco podía quedársela él porque casi nunca estaba y su perra (un hasky) ese mismo día casi se come a la pobre gata. X_x

Esta vez a mi madre no costó tanto convencerla, y menos aún porque ya tenía al animal en mano cuando la llevé. Pero ella misma admitía que aún le dolía la pérdida de Mikan.
Aún así la acogimos. Lo que más recuerdo del principio fue darle el biberón y cómo por las noches especialmente no paraba de buscarme para dormir a mi lado aunque me daba apuro por si la chafaba; pero me hacía gracia.
Aunque lo peor de todo fue, aparte de lavarla, tener que quitarle con un líquido y a mano toda la civilización de pulgas que me trajo la pobre. ñ___nUUU
Por lo demás muy bien. No le pusimos nombre hasta que tuvo poco más de un mes, donde mi hermano entendió por error que yo le llamé Kira. El nombre gustó y así se quedó. No sabíamos el significado, pero en un idioma vimos que significaba luz. Aunque más tarde, cuando el manga y anime de Death Note hizo eco por estas tierras, un amigo no paraba de decir que Kira era de DN, una asesina. xD
Realmente, razón no le faltaba, porque creo que serviría para eso. Me dejaba los brazos guapos, guapos.
Además tenía especial afición a destrozar belenes y a pagarla con el niño Jesús. Jaja. Yo no soy religiosa, pero no creo que a gente religiosa le hiciera gracia eso.

Kira, aparte de dar buenos zarpazos, tenía mucho genio y era muy suya. Muy arisca con los visitantes; con la familia solía mostrarse más cariñosa. También le movía bastante el interés. Pero no hacía trastadas, aunque alguna vez que otra le daba por escalar por las cortinas. Y era un problema tenerla que asear, pero no se ponía tan loca como Mikan por querer huir.

A ella tuvimos que caparla más que nada porque cuando entraba en celo sufría, y al ser operada el veterinario contó que los ovarios los tenía mal, con bultos.

De ella tengo muchos más recuerdos plasmados en fotos.




A los 4 años (qué tendrá este número... y eso que es mi favorito...), tras venir de mis pequeñas grandiosas vacaciones en Valencia, la familia me advirtió que Kira no debía estar muy bien porque vomitó varias veces. Pero no lo dijeron en tono grave, sino como un hecho y nadie pensó que podría tener algo peor. Cuando yo llegué, sólo el primer día vomitó una mijilla. Pero los siguientes días no, y no parecía tener nada realmente.
Pero algo se nos escapó, no sé el qué, pero debimos haberla llevado al veterinario.

A los días traje a casa una gata de una amiga, pues ella se iba de viaje y no tenía a quién dejar la gata para cuidarla; así que me hice cargo.
Esa noche Kira enfurecía como otro gato cuando ve que su territorio es invadido. Pusimos las gatas en cuartos distintos, pero algo tenía Kira que todo el nerviosismo que cogió en momentos debió empujarle a sentirse mucho peor hasta el punto de verla sacar espuma por la boca y quedarse quieta. Se fue.
Todo fue tan repentino que me llevó mucho tiempo en saber encajar el golpe.
Aquella noche lloré mucho. Mucho más que con cualquier otro animal; mucho más fuerte que con cualquier persona.

De hecho me cuesta que mis ojos no se cristalicen con el solo hecho de recordar aquello.

Después de aquello, mi reacción no fue como cuando murió Mikan. Tampoco nadie me ofrecía animales como la otra vez. Fue una situación muy distinta. La otra vez su ida fue más lenta; ésta fue de golpe. Creo que a todos nos costó aceptarlo.

Nadie quiso saber nada más de animales y tampoco salió nunca el tema.

Durante el año siguiente, curiosamente, llamadlo casualidad, destino o nada en particular, empecé a conocer por webs, sin buscarlo a conciencia, sitios de acogida de animales, especialmente gatos.
Al principio no, pero a medida que pasaba el tiempo y veía esas cosas y lo desalmada que es la gente al abandonar animales... Dalos si acaso a los de acogidas en lugar de dejarlos en la calle...
Empezaba a pensar, me gustaría tener alguno, pero si es uno que vea más mundo, que no esté solo, o tener dos si se puede. Pensaba en muchas posibilidades para que si tuviera otro felino en casa, estuviera bien al mismo tiempo que aprendía de mis errores.
Pero todo se quedaba en un "quizá". Seguía teniendo miedo de lo que pudiera pasar y me dolía tan sólo pensarlo.

Pero al tiempo esa idea iba gustándome más y más y hace unos pocos meses se lo comenté a mi madre (sigue mandando en la casa), pensando que sería reacia al tema, poco más poco menos, como en los anteriores casos.
Sorpresa para mí, accedió de buen grado. Dijo que a pesar que no le guste que arañen cosas o suelten pelos, les daba mucha compañía y alegría. Así que le gustaba la idea de tener, no sólo uno, sino dos, entendiendo que así, si un día no hay nadie en casa, se hicieran compañía.
Ahora, al contrario que antaño, dice que si un día viviera ella sola, acogería un gato.

Me alivió mucho oírla.
Después de todo, aunque hay gente que tras la muerte de alguien que aprecia tanto, no se aventura de nuevo; no hay porqué cerrar la puerta a nuevas posibilidades y aventuras aunque sé que cuesta. (ahora hablo de gatos, pero esto va generalizado).

Así que, como dijo un amigo, como aquel que va a tener un bebé se pone a leer libros sobre ellos; yo hice aquello con gatos. Buscando información de cómo cuidarlos y otros detalles.
Es sólo entonces cuando ves de verdad lo poco que puedes llegar a saber sobre el tema.
Me apunté cosas puntuales, así que todo, todo, no se me ha quedado. (pero siempre puedo volver a la biblioteca)

Y antes de terminar el último de los libros, de una acogida de animales vi un gato que quise acoger. Si no fuera por falta de dinero, me habría llevado dos de golpe. Pero entonces sólo pude uno. El primero que pisaría este diminuto piso en el que estoy.

Pasó a principios de marzo de este año y tuve que coger el tren (2h de trayecto) para llegar al lugar. Aunque después me recogieron en coche porque el lugar quedaba a unos... 2-3km de la estación.
Me trataron muy bien. Vi cómo al gato de apenas mes y medio lo lavaban y secaban y luego le ponían el chip. A la hora de elegir nombre, lo anduvimos discutiendo días antes y llegamos a que tuviera similitud con los dos anteriores. Tenían en común IA en ese orden y una K. Pero esta vez quise que fuera distinto. Un amigo me dio la idea de ponerle nombre de un Pj que creé, y me gustó, porque tenía las mismas vocales y la K, pero en orden distinto: Taiki.
Nombre que creé mezclando las palabras sol y luna en japonés. Y como el gato era naranja y los de la acogida le llamaron Solet (solecillo), quedaba para mí que ni pintado.

Volvimos a la casa. Muy contenta. Taiki no estaba asustado, simplemente curioseaba. Era muy callado y no dio problemas en el viaje. Es la mar de tranquilo y, al menos conmigo, muy cariñoso; de los que he tenido es el que mejor se comporta. Realmente es un Sol.
Además parece estar muy bien enseñado y entenderme la mar de bien. No le cuesta el tener que viajar o sacarlo a la calle, siempre y cuando sea yo quien lo lleve, sino, me he dado cuenta, que suele maullar. No hay problema con asearlo.
Aunque estuve alguna semana que otra cuidando de su ojo que se medio cerraba por el resfriado que cogió cuando fue abandonado con sus hermanos una noche fría invierno. ¬¬







Es una monada *_*

Ya teníamos uno, sólo quedaba el otro. Yo no cesaba de buscar a pesar de que mi padre dijo: Con uno ya tienes suficiente.

Al final, un hombre de mi barrio que lleva una tiendecita, tiene una gata, apodada 'Máquina de hacer gatos'. Sí, anda criando gatos por su cuenta esta felina (no tendrá otra cosa que hacer). Luego el hombre encuentra gente para regalarlos.
Y en esos momentos la gata estaba embarazada y le quedaba poco para tener gatitos. Así que esperé pacientemente. Cuando tuvo los gatos, se ve que sólo sobrevivió uno, y era macho. Mi idea principal era tener un macho y una hembra, pero no me importó que pudieran ser dos machos.

A los dos meses casi, traje a casa al otro gato.
Ese día fue duro para todos, los dos gatos y yo. Uno porque no conocía nada, y él al contrario de Taiki, mullaba mucho. Taiki porque vino a casa un inquilino que él no había invitado. Y yo por tener la labor de hacer que se acostumbren pero aún tenía algo de miedo por si pasaba algo como la otra vez. Hice lo que debí hacer. Que se vieran lo menos posible al principio, que tan sólo se olieran (Taiki no cesaba de bufar en cuanto le olía). Por las noches me quedaba en el sofá acompañando a Taiki para que no sintiera que por tener un nuevo inquilino, pudiera perder afecto mientras el otro se quedaba tranquilo en mi cuarto.
Creí que me llevaría mucho, pero apenas pasó una semana, que de repente vi a los dos dormir en una misma cama. Me emocioné tanto que no pude evitar hacerles una foto, jajaja.

Desde entonces ambos son inseparables. Taiki pareció hacerse mayor de golpe. Y el otro suele buscarlo enseguida.

Al otro, en lugar de ponerle un nombre con las mismas vocales, decidimos que al menos tuviera una K, y fue llamado Yuki; significa nieve en japonés. Le pega por ser blanco, aunque con alguna mancha gris. Mi madre dice que es nieve sucia. Yo prefiero decir que es el principio de la primavera, cuando la nieve empieza a derretirse ¿por qué? Habrá que preguntar a Yuki, que nació el 21 de Marzo. xD

Yuki es mucho más juguetón que Taiki, es muy revoltoso, no para quieto. Pero también es mucho más cariñoso con todos. A veces ese cariño es movido por interés. También destroza lo que le pille en gana y escala en todos los sitios que pueda. Aunque asearle no es problema a pesar que con el agua maulle un poco. También es la mar de posesivo. Ahora con la comida no lo es tanto porque he ido corrigiéndole, para que pudieran comer los dos gatos juntos. Pero en cuanto coge un juguete, suele gruñirle a Taiki si se acerca (entonces le quito el juguete) es curioso cómo se transforma.

Al principio me costaba no preocuparme cuando les veía jugar y maullaban porque se hicieran daño (o quejarse por vicio). Pero ahora es distinto. Los veo y les dejo porque veo que no se hacen nada.
Aunque ambos parecen compinchados con deshacerse de las plantas de mi balcón. T_T
Tiran macetas y lo llenan todo de tierra. Les encanta la tierra. Hay veces (incluyendo hoy) que pillo a alguno dormir en la tierra de la maceta.
Tengo claro que si algún día tuviera una casita con un patio, lo adaptaría para que se lo pasaran bomba. xD







Ahora tienen 3 y 5 meses. A Taiki pronto habrá que caparle.
Un amigo, no hace mucho precisamente, me preguntó porqué había que caparles; como qué derecho tenemos nosotros a quitarles el poder ser padres y esas cosas.
Que lo entiendo, de hecho a Mikan no lo capamos y por eso sé muy bien de lo que es capaz si no se le capa. xD

En principio (por si lees esto aquí. :3) todos recomiendan capar los gatos, sean machos o hembras, a menos que te dediques a la cría de gatos.
Capándolos se evita principalmente (aparte de tener gatitos) las peleas, sobretodo con los machos marcando territorio. Dicen incluso que las vidas de los gatos se alarga más estando capados y evitamos que escapen de casa en busca de aparearse con el riesgo de que le pase algo, sea en una pelea gatuna o con coches, etc. (en mi barrio he visto hasta gatos tuertos por las peleas que se pegan)
Si no le pasa nada, volvería a casa (que sabiendo que tienen comida... tontos no son. xD) Pero los que tenemos piso es distinto.
Si tuviera casita con patio aún, pero estando en un piso, con un gato macho, te arriesgas a que toda la casa esté meada y lo peor, huela FATAL. En mayúsuclas. xD
Es horrible, lo sé por experiencia. Capados ya no tienen necesidad de marcar territorio y la orina no huele tan mal.
Con las hembras es distinto y depende de la gata, puede soltar en el suelo alguna gota que otra, aunque puedes estar seguro que no te dejarán dormir por las noches porque no cesan de maullar.

Y nada más, ahí está la cosa.

No sé cómo de bien o mal estoy llevando este caso, pero lo que sí sé fijo es que estos gatos se lo pasan 'pipa' y a las 6am tienen pilas recargadas para no dejarme dormir. xDDDD

Espero que todo ande bien con ellos. ^^










Para acabar esta entrada, quiero agradecer especialmente quienes me apoyaron y a las acogidas de animales por hacer lo que hacen; como:

El Jardinet del Gats (Grupo Facebook)
Gaia Exotics (Grupo Facebook)
Marramiauh El Prat - FB

y todas las que no haya conocido que dedican su tiempo a los hermosos animales, sean gatos, perros, etc.
Muchas gracias a todos y que vaya muy bien. =D

3 comentarios:

Nautilus dijo...

Que entrada más largaaaa :D
Me ha parecido leer la biografía de tus experiencias con animales ;)
La foto del peluche junto a Kira es brutal :3

Kizoku Nozomi dijo...

Ésta la leí cuando la pusiste. ^^ Es muy tierna.
Tus mascotas estarán contentas con la atención que les pones.
Yo creo que sí estás haciendo bien. ^^
Las fotos son geniales. xD

Hugo dijo...

Gracias por contarnos tus experiencias.
Y sigue así, luchando pase lo que pase. Los animales siempre hacen mucha compañía.

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